Expedición Yovancic
Por fin conocí la mitológica Punta Arenosa… no se porque pero en los últimos años de mi vida me he encontrado con mucho amigos que tienen sus ancestros “en” o “de” esa austral ciudad.
Por fin conocí la mitológica Punta Arenosa… no se porque pero en los últimos años de mi vida me he encontrado con mucho amigos que tienen sus ancestros “en” o “de” esa austral ciudad.
Viajé hasta allá para conocer lo que había escuchado, lo que ya era una imagen con agudos detalles en mi cabeza, con temperatura y hasta olor. Llegué de madrugada… el viento me pilló desprevenida y me dobló las rodillas.
Días después llegaron ellos, ahora estaban en pleno, la familia más difícil de explicar que he conocido en mi vida… (y eso que soy asistente social). No es que sean tan difícil de explicar sus líneas sanguíneas, sino que es difícil asimilar como estas se pierden entre una sola línea de máximo amor y coincidencias.
Los Yovancic son amorosos, amorosos de entregar amor… Los Yovancic son bondadosos, me refiero a que comparten todo sin siquiera dudarlo (o al menos lo dudan por muy poco tiempo porque uno no se alcanza a dar cuenta).
Los Yovancic son chistosos, todos ellos se notan y te abrazan con sus risas, si hasta para contar sus penas y derrotas lo hacen con gracia.
También los Yovancic son explosivos, incluso el Yovanne que parece tan silencioso pero lleva el fuego en su sabiduría y calma.
Los Yovancic son sureños, expresan el cariño desde la cocina… y que manera de querer!!
Los Yovancic son extensivos, uno no sabe bien donde están sus límites, muchos han caído en sus redes y no se quieren despedir, otros que por el viento han tenido que partir sienten una nostalgia permanente.
Los Yovancic son extensivos, uno no sabe bien donde están sus límites, muchos han caído en sus redes y no se quieren despedir, otros que por el viento han tenido que partir sienten una nostalgia permanente.
Los Yovancic son pegotes, pero no porque quieran serlo, sino porque uno no quiere despegarse más de ellos…
En fin, los Yovancic son de esas bendiciones que no estas dispuesto a perder, te dejan entrar en su vida sin recelo, te exponen hasta el ultimo y mas privado de sus secretos, porque al parecer no temen perder nada.
Lo más paradójico de los Yovancic es que podría estar explicando durante varias páginas sus conexiones sanguíneas, pero en verdad no importan, con el tiempo se perdieron… finalmente son Yovancic y ya no más yovane, aguilera o stancic…
Y así conocí punta Arenosa, entre recuerdos de infancia, alusiones a abuelos y amigos, fotografías a lugares históricos y declaraciones del amor más fraternal de todos, el de la familia que aunque no fueron desde siempre, siempre han sido…
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